Funga Fufu...

Saturday, February 10, 2007

La Noche de los Tralos

En mi último post dije que tenía cosas que contar. Bien, las tengo, no son muchas, pero son mejores que nada.
Hace una semana estuve en Chiloé en la casa de unos amigos de mi mamá. Yo me imaginaba que era parecido a estar en la mitad de la nada (sin luz, sin agua potable; sólo yo y la naturaleza). Resultó que no era tan así, no había luz, pero tenían un generador de energía e instalaron de todo (televisión, horno microondas, reproductor de DVDs, etc.). Lo malo era el agua: totalmente café (el agua potable estaba en unos bidones).
Yo pensé que eso no era tan malo, no me podía quejar, sólo flojeábamos o paseábamos y mientras tuviera luz para leer yo era feliz. Todo bien hasta la última noche.
Eran las 9 pm, estaba en la pieza leyendo y me dio sed. Cuando me paré vi un bicho café con pinta de termita en la pared y lo aplasté, pero después me di cuenta de que estaba lleno de bichos, así que me pasé media hora aplastándolos antes de ir a buscar algo para tomar. Entonces descubrí que esas cosas no estaban sólo en la pieza, sino también en el baño, la cocina y el comedor y que todos estaban aplastándolos. Fue uno de esos momentos de unión familiar, todos estábamos aplastando tralos (así se llamaban esas cosas) y poniéndonos histéricos cuando nos caían en el pelo.
Cuando nos fuimos a dormir las porquerías seguían dando vueltas por ahí y como yo soy un poco exagerada terminé durmiendo con tapones en los oídos (a nadie le hace gracia de despertar con un insecto en el oído). Aunque mi papá fue peor, él decía que no debíamos dormir esa noche, porque se nos podían meter por la nariz.
Estaba histérica cuando me dormí; desperté cuatro veces durante la noche y encontré tres tralos sobre mi cara.
En fin, el asunto ya pasó, pero no me gustaría repetirlo.

Saturday, February 03, 2007

Aquí Zoe, reportándose desde Pto. Montt

Llevo casi un mes sin escribir, echaba de menos el blog, pero lo que pasa es que no he tenido un computador con internet a la mano... Bueno, en realidad fui a un cibercafé hace una semana, pero tenía a mi papá al lado mirando lo que hacía y no me siento cómoda para escribir cuando tengo a alguien al lado, me siento vigilada.
En fin, se suponía que esto era para contarles por qué estuve desaparecida por tanto tiempo. Lo que pasa es que estoy de vacaciones en el sur de Chile; estuve una semana en Pucón, una semana en Pto. Montt (me alejé de ti sin saber por qué) y mañana volveré a Pucón a pasar otra semana.
Tengo cosas que contarles, pero ahora no tengo ganas, así que las dejo para otro día.
Saludos a quien sea que lea este blog y felices vacaciones (me queda sólo un mes).