Funga Fufu...

Thursday, July 26, 2007

Jamás seré una gran baterista

Todas mis amigas saben que nunca lo seré, pero recién ayer terminé de digerir esa realidad, y menos mal, porque llevaba como tres años dándome dolor de estómago.
Para que sepan por qué llegué a esa obvia conclusión, les dejo mis motivos.
1. No me interesa pasar horas diarias practicando para mejorar.
2. Soy incapaz de independizar mis manos de mis pies.
3. Nunca me acuerdo de ensayar.
4. No me emociona en lo más mínimo la idea de estar en una banda y tocar frente a un gran público.
5. Esto es un hobby para mí.
6. Me gusta más escribir letras de canciones que tocarlas.
7. La presión de ser baterista me aterra. ¡Si me equivoco en el pulso, todos se equivocan!
8. No me interesa comprar una batería de mejor calidad, me gusta la mía.
9. No intento tocar las canciones que tocan en la radio.
10. No me apasiona el sentarme a tocar, sólo me gusta.
11. Entre pasar un fin de semana en Viña del Mar y tocar la batería, elijo ir a Viña sin pensarlo dos veces.
12. No sé leer partituras, aunque eso no es mi culpa.
13. No me tengo confianza.
14. El profe me guía en todo y no aprendo nada.
15. No me interesa si soy un "diamante a pulir", yo quiero pasarla bien.
16. Yo quería ser cantante, pero ni yo me veo futuro en eso.
17. No tengo suficiente fuerza en el pie.
18. Con suerte recuerdo los nombres de algunas partes de la batería.
19. Cuando escucho una canción, apenas logro reconocer como suena la batería y que parte se está tocando.

Thursday, July 12, 2007

Malas noticias: tu tiempo no es tuyo

¿Se han dado cuenta de que su tiempo nunca depende de ustedes? ¿Que siempre lo maneja alguien más? Si eres estudiante, tu tiempo lo manejan los profesores con sus castigos, el timbre del recreo, tus padres con sus reglas, el furgón escolar (o micro, o automóvil, o amiga de tu mamá) que te va a buscar con sus atrasos o alguna persona que utiliza el mismo medio que tú, la velocidad de la conexión a Internet, el horario de los programas de televisión, la hora de despertarse y dormir, tus compañeros que nunca se quedan callados y hacen que te castiguen a ti también, etc. Si eres profesor, tu tiempo es usado por los alumnos (que nunca se quedan callados, por lo que los castigas para que aprendan y te tienes que quedar más rato en la sala de clases intentando entender por qué no aprenden), tu jefe, la televisión (admítanlo, nos hablan contra ella, pero es un vicio), la conexión a Internet, el plazo de entrega de las pruebas, las reuniones de curso, las con tus jefes, las del consejo de curso y las con los apoderados, el clima (no quieren salir de la cama, sus hijos no quieren salir de la cama, su esposo (a) no quiere salir de la cama). Si son padres, su tiempo depende de sus hijos (¿por qué será que nunca salen de la cama?), de su jefe, de sus empleados, de los profesores de sus hijos (reunión de apoderados, entrevista personal, entrega de notas), de las actividades de sus hijos, de los amigos de sus hijos (por culpa de ellos se la pasan todo el día en el teléfono y/o computador, si es que no los tiene que pasar a buscar para algun paseo grupal), del estudio de sus hijos ("papá/mamá, no entiendo, porfa explícame"), de las notas de sus hijos ("te tengo una noticia mala... muiy mala").
Esoty segura de que cada una de las personas de este mundo cree que es la única que no tiene el control de su propio tiempo, pero aquí les va el consuelo de tontos: nadie lo tiene, todos dependemos de alguien más.