Funga Fufu...

Friday, November 28, 2008

Cuenta regresiva

Se van a acabar las clases, soy feliz. Hoy fue mi último día de clases normales de segundo medio, sólo me quedan dos ensayos PSU el lunes y el martes y se acaba todo. Creo que llevo un buen promedio. 6,7 en lenguaje, 6,8 en historia (no sé cómo), 7,0 en música. No está mal.
Olviden eso, está excelente, ¿para qué la modestia? Todos saben que es bueno. Tengo que dejar esa manía de sentirme mal por estar bien, sólo porque el resto no lo está. Pero estoy bien y soy feliz. Más que varias personas que conozco, al menos.
Soy feliz, se acabarán las clases, hoy es viernes, mi mamá llegó (estaba en Pucón) y salgo de clases en media hora (estoy en tecnología).
¿Algo mejor?

Monday, November 17, 2008

Mi pulsera

El año pasado fui a Viña del Mar con una prima en segundo grado. Había una feria artesanal en la que le vendían tres pulseras de hilo por el precio de dos, así que me regaló una. La anudó en mi muñeca izquierda y allí se quedó. Sobrevivió a las vacaciones, a las duchas interminables, a los tironeos cuando me sentía aburrida, a los tironeos cuando los inspectores llegaban a quitarnos lo que no correspondiera al uniforme (la ocultaba bajo el pliegue del chaleco en invierno y la enganchaba en mi falda en verano), a engancharse con los broches y cierres de distintos bolsos y mochilas.
Hace un mes la perdí, tantos tirones acabaron agrandándola y se caía sin que me diera cuenta, así que me pareció lógico que un día levantara la muñeca y me diera cuenta de que no estaba. La busqué en el piso, en la cama, en el pijama, en el baño, en los lugares donde siempre la encontraba, pero no apareció. Me rendí y olvidé el asunto.
Ayer mi mamá celebró su cumpleaños y en la noche nos sentamos en su cama a mirar los regalos. En un momento se levantó y se fue al clóset a buscar más regalos. Fijé la vista sobre el cubrecamas y vi una especie de hilacha que inmediatamente reconocí como mi pulsera. La tomé, la revisé, no había duda, era la hija pródiga.
No sé cómo llegó allí.
En este instante ocupa su lugar correspondiente en mi muñeca izquierda. Este cosquilleo casi imperceptible en mi brazo se siente raro, pero me gusta.
Si volvió mi pulsera, tal vez puedan volver mi paciencia y mi tolerancia. Yo qué sé, sólo busco señales de magia en mi vida cotidiana.

Thursday, November 13, 2008

Agujero

Tengo la mala costumbre de dejar que los problemas de otros me afecten. He estado en una especie de agujero por culpa de asuntos que no tienen que ver conmigo, he intentado sacar a otros del agujero y no toman las cuerdas. Llegué a la conclusión de que eso es porque no quieren que los saquen.
Es muy cómodo estar al fondo del hoyo, sintiendo lástima por uno mismo y recibiendo la lástima de los otros. Te vuelves el centro de atención, todos te tienen pena, te dan palmaditas en la espalda, dicen "pobre __________" y te miran con ojos tristes.
No quiero eso para mí. Decidí tomar todas esas cuerdas que le tiré al resto y usarlas para salir de mi agujero personal. Tengo gente arriba esperándome y no quiero alejarme de ellos, así que subiré como sea. Me va a doler quitarles las cuerdas, pero ya basta. Si no me salvo yo, no puedo salvar a otros. Si no quieren mi ayuda, no la tomen, pero no me culpen por quitárselas.

Wednesday, November 05, 2008

Quiero...


Quiero color color, quiero vida, quiero risas sinceras, quiero que mis amigas confíen en mí, que entiendan que siempre estoy aquí, que las voy a escuchar si tienen problemas, que no me reiré digan lo que digan, aunque sea algo como "me asusta el algodón", que si quieren llorar las voy a abrazar y les daré mi apoyo, que si necesitan ayuda se las daré o la buscaré. Mi mamá me dice que, tal vez, no muestro el interés suficiente para que confíen en mí, que, tal vez, soy un poco pesada, pero, ¿saben?, estoy dando lo mejor de mí, intento ser menos irónica, menos sarcástica, no digo todo lo que pienso, me duele la lengua de tanto mordérmela y los nudillos de tanto empuñar las manos.
Quiero que se acaben las sonrisas cínicas, las caras de mártir "no me importa lo que está pasando" o "me importa lo que está pasando, pero no hay nada que hacer", las actitudes violentas para defenderse, la indiferencia frente al dolor de las otras. Quiero a mis amigas, al grupo alegre y sin problemas, sé que no todo puede ser como antes porque siempre quedan los recuerdos amargos, pero lo que me gustaría es que fuesen sólo eso, recuerdos. No quiero mentiras, quiero soluciones, quiero alegría.
¡¡¡No quiero resignación falsa!!! Sé que no están bien, sé que les importa, que no quieren seguir así. A veces siento que no sé nada de ustedes, me siento aislada, me siento mal por estar bien, a veces siento que les estoy tirando mierda por estar bien. A veces pienso que ustedes mismas se están tirando la mierda encima y ni siquiera buscan la manera de quitársela. Después me siento pésimo por pensar eso. Quiero que sean felices, pero no sé qué hacer. No soy psíquica.

Supongo que ahora lo único que me queda es decirles lo que, espero, ya saben: LAS ADORO, no sé qué haría sin ustedes.