Escribir y hablar
Escribir y hablar son, en mi opinión, dos de las cosas más lindas que pueden hacer las personas.
Cuando escribes eres capaz de crear lo que deseas sin que te llamen mentiroso, de ser alguien más sin convertirte en un farsante, de expresar lo que piensas con toda la dulzura o crueldad que tienes contenidas sin que te reprochen y te tilden de cursi o insensible, porque eres un "artista". Siempre habrá quien te critique, pero la palabra "artista" te protegerá.
Hablar es otra cosa, hablar es poner un freno a las olas de pensamientos que se mueven dentro de tu cabeza, no siempre podrás expresarlos todos en voz alta y a veces son demasiado profundos o personales para que los expliques; es una forma de lograr lo que deseas, puedes hacer feliz a alguien o hacerlo sentir miserable con simples palabras. La manera más fácil de lastimar a una persona, aunque no quieras, es decir la verdad, todos le tenemos miedo a la verdad. Yo prefiero quedarme callada. Una vez le hice una observación a una amiga, yo tenía una teoría con respecto a su relación con su madre. Se enojó y me dijo que no me metiera.
Hablar es un retrato de tu educación: el tono de voz, tu acento, ciertas palabras y modismos, todo eso te encasilla en un grupo social. ¿Han visto la película Mi Bella Dama (My Fair Lady)? Es larguísima, pero apoya mi punto.
Dicen que valen más las acciones que las palabras, pero si bien las acciones son más significativas, lo que dices es lo que te da la aprobación de la gente, lo que te permite "encajar" en un lugar y ser la persona que todos ven. Lo que callas es lo que realmente eres.
Todo se reduce a palabras.
